A un nivel básico

Existen cuatro fases hasta la instauración de un dolor.

1ª Fase: Dolor inmediato

Dolor que se siente en el momento del traumatismo, por ejemplo:

  • al darte un golpe
  • lesión por un exceso de trabajo en un tendón
  • esguince de ligamentos al torcerte el pie
2ª Fase: Dolor como consecuencia

A causa de este traumatismo se produce una rotura de tejidos y en consecuencia una inflamación. Este proceso inflamatorio provoca un dolor por la compresión de las terminaciones nerviosas.

3ª Fase: Aparición de señales nocioceptivas

Se activan los mecanismos de defensa del cuerpo: tensión en las partes blandas que bloquean los movimientos articulares dolorosos.

Aparece una señal de alarma como resultado de la compensación/adaptación del dolor anterior, por ejemplo:

  • en el caso de un esguince de tobillo además de doler la zona del tobillo donde hay la lesión aparece una sobrecarga en los gemelos por que están trabajando mal por la lesión traumática
4ª Fase: Dolor instaurado

El mantenimiento de la 3ª fase crea un circulo vicioso: dolor que provoca tensión, está tensión mantenida provoca más dolor, y este último provoca más tensión....así sucesivamente

Este círculo vicioso únicamente puede romperse disminuyendo o eliminando ese dolor o la tensión muscular.

Hay distintas formas de romper este círculo vicioso, mediante:

  • la ingestión de algún analgésico y/o antiinflamatorio que nos inhibe de la recepción de este dolor de manera que disminuimos la tensión.
  • proporcionando un estímulo al cuerpo que compita con la señal de dolor, es decir utilizando técnicas que favorezcan la neuromodulación para desactivar las condiciones de automantenimiento instauradas: Aplicación de corrientes eléctricas (TENS), acupuntura, y técnicas manuales...
A un nivel más científico: La neuromodulación del dolor
(basado en Marco, P; 2006)

Un determinado estímulo (térmico, químico o mecánico) actuando sobre las terminaciones nerviosas que se encuentran distribuidas en la piel y el músculo se transforma en corriente bioeléctrica, que se convierte en una verdadera información dolorosa.

Esta información de dolor viaja a través de las vías nerviosas hacia el ganglio raquídeo y de aquí hacia el hasta posterior de la médula. La información se transmite a través de una vía nerviosa encargada de transmitir los impulsos que llevan información dolorosa (haz espinoltalámico lateral) y termina en el área consciente de la corteza cerebral.

Los mecanismos de neuromodulación bloquean los impulsos nocioceptivos (impulsos de dolor) a tres niveles:

  • A nivel de la médula, mediante la activación de las neuronas intercalares en las astas posteriores (gracias a las fibras Ab relacionadas con los mecanoreceptores).
  • A nivel de la formación reticular por medio de la serotonina y adrenalina.
  • A nivel del hipotálamo y el córtex a través de las endorfinas.

Mediante la estimulación de unos puntos concretos que poseen una estructura rica en terminaciones sensibles, además de paquetes vasculares (regulación vasomotora) se activa un mecanismo de neuromodulación o modulación nerviosa del dolor, a través de:

  • la estimulación regulada y controlada de las fibras Ab . Estas fibras poseen una acción facilitadora sobre las interneuronas inhibidoras de la sustancia gelatinosa y sobre las células del núcleo propio, origen del fascículo espinotalámico, por lo que bloquean la información dolorosa, impidiendo su progresión hacia niveles suprasegmentarios (hipotálamo, tálamo y córtex)
  • la facilitación de liberación de sustancias morfinomiméticas que a su vez actuaría sobre los receptores e la Sustancia Gris Pericueductal (SGP) y los de Núcleo de Rafe (NR) de la formación reticular, los cuales pondrían en marcha una vía nerviosa provocando una descarga de neurotransmisores nerviosos (Seritonina y Adrenalina) que inducen la activación de las interneuronas inhibidoras a nivel de la sustancia gelatinosa (lechos II y III de Rexed), lo que provoca un bloqueo en la transmisión del impulso doloroso.
  • El talamo es un modulador esencial del dolor ya que integra influjos sensitivos y participa del sistema reticular ascendente, fundamentalmente inhibe la actividad en el lugar de convergencia de los estímulos nocioceptivos (dolorosos) , mediante mecanismo humoral.
    El eje Hipotalamo-hipofisario libera bendorfina en el LCR y la sangre.
    Existe una correlación entre la liberación de bendorfina y la de ACTH ya que ambas tienen origen en un precursor común.
    La ACTH alcanza la corteza suprarrenal y se libera cortisol a la sangre, lo que podría explicar el efecto antiinflamatorio que provoca el estímulo sobre los puntos de energía.
    Por su lado la corteza permite comprender la difusión de los influjos nocioceptivos y la participación afectiva (emoción)en todas las sensaciones dolorosas.
    El estímulo de los puntos facilitaría la neuromodulacion mediante mecanismo humoral potenciando la secreción de sustancias morfinomiméticas.

La acupuntura: tiene una actuación a nivel medular (fibras Ab).

Otras técnicas manuales: tienen una actuación sobre la formación reticular (adrenalina) y el tálamo (las bendorfina y la liberación del ACTH).